Historia

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En la zona meridional de la Provincia de Cáceres y ubicado en la Comarca de Montánchez-Tamuja se encuentra el municipio de Torreorgaz, con una extensión aproximada de 30 Km2 y una población que ronda los 1800 habitantes. Se ignoran los orígenes de su primera fundación por lo antiguo que es, solo hay presunciones de que se formó en época musulmana y prueba de ello es la torre medieval situada a las afueras del municipio como símbolo defensivo.

En 1229 con el fuero de Cáceres, Alfonso IX dio al Concejo las líneas generales del territorio, ocupando la zona sur de Cáceres, entre ellas la fortificación de Torreorgaz, territorio que pertenecía al término de la villa de Cáceres. Por su función de vigilancia y defensa este lugar no conoció un asentamiento continuado de pobladores, hasta que en el siglo XIV se convierte en aldea que depende jurisdiccionalmente del Concejo de Cáceres.

Posteriormente Torreorgaz se apartará del ámbito jurisdicional de Cáceres por venta a Don Gonzalo de Ulloa Carvajal. Así Torreorgaz dejará de ser aldea y en 1560 se le otorgará el privilegio de Villa de Torreorgaz, dominada por el marqués del mismo nombre, que ostenta el máximo poder del lugar.

Ya en 1752, la villa de Torreorgaz es de señorío y pertenece a Don Diego de Aponte, Córdoba y Carvajal, Paredes y Guzmán con el título de marqués y señor de la villa, a quien el Concejo le concede el privilegio de proclamar justicia. En 1790 se crea la Real Audiencia de Extremadura, y con el reparto territorial de la Provincia de Cáceres en divisiones administrativas conocidas como partidos, y Torreorgaz pasa a formar parte del Partido de Cáceres.

Torreorgaz es un municipio de la provincia de Cáceres de la que dista en sólo 15 Km. Se emplaza en el tradicional camino a Medellín, ocupado hoy por la carretera Ex-206; junto a Torrequemada y Torremocha completa el trinomio conocido como "Las Tres Torres". Esta denominación alude a la existencia de este tipo de construcciones defensivas que están presentes en estos municipios y que fueron levantadas por la frontera castellana en época musulmana (prueba de ello es la histórica torre, situada al sur del municipio), durante la Reconquista.
Apenas existe información en lo referente a su historia. Toda esta zona del entorno de Cáceres comienza a formarse a partir de la conquista definitiva de la capital cacereña; en principio se hizo un reparto entre los soldados que ocuparon la ciudad fortificada como garantía de defensa. Una vez que pasó el peligro islamita, las divisiones se hicieron en sexmeros y veinteneras, y de cada uno de estos sexmos nació una aldea. La mayor parte de ellas se asentaron en la llanura, buscando el contacto de granitos pizarras, que son los más ricos en acuíferos.
Los primeros pobladores de estas aldeas, cuyo número fue ascendiendo según se iban segregando otras del término cacereño, fueron medieros y jornaleros, que trabajaban las tierras de labranza, junto a pastores y siervos vinculados a las dehesas.
Alrededor del siglo XV, Torreorgaz se aparta del ámbito jurisdiccional de Cáceres por venta a Don Gonzalo de Ulloa Carvajal. Así, deja de ser aldea y en 1560 se le otorga el privilegio de villa de Torreorgaz, dominada por el marqués que le da nombre a la villa, y que ostenta el máximo poder del lugar.
En 1752 la villa de Torreorgaz es de señorío, y pertenece a Don Diego de Aponte, Córdoba y Carvajal, Paredes y Guzmán con el título de marqués y señor de la villa, a quien el Concejo le concede el privilegio de proclamar justicia.
En el siglo XVIII el marco espacial cacereño no se corresponde con la actual ordenación de la provincia. Hay múltiples divisiones administrativas que van a tener lugar durante estos años: división en partidos, partido fiscal, o el partido que contemplan los vecindarios de la Real Audiencia de Extremadura (creada en 1790), como es el conocido con el nombre de partido de Cáceres, que integra en él: la villa de Cáceres, el arrabal de Zamarrillas, Aldea del Cano, Aliseda, Arroyo del Puerco, Cañaveral, Garrovillas, Hinojal, Malpartida de Cáceres, Monroy, Puebla del Zángano, Santiago del Campo, Sierra de Fuentes, Talaván, Torreorgaz y Torrequemada.
En 1791, la Real Audiencia de Extremadura, con sede en Cáceres, por Pragmática Sanción del monarca Carlos IV, origina la elaboración de una encuesta o Interrogatorio con el fin de constituir un amplio repertorio estadístico e histórico de la realidad de la villa de Torreorgaz, con motivo de la visita a la provincia de Extremadura que deben hacer el regente y ministros de la Real Audiencia. Los datos más curiosos que se pueden extraer de este documento son los que a continuación se detallan: "Torreorgaz se hizo villa en el año 1560 de dominio temporal del Marqués que se titula de esta misma villa por compra que se le hizo a su Majestad. Tiene la villa 170 vecinos, cuarenta labradores, treinta pastores y el resto jornaleros. Su diversión en los días de fiesta, se reduce a bailes, juegos de naipes y se nota entre el vecindario bastante inclinación al vino. Hay un hospital sin renta alguna, que se reduce a una pieza inmunda para recoger a los pobres transeúntes, que sirve de abrigo a los ociosos y mendigos viciosos. No existe casa de ayuntamiento, haciendo las veces de ella la casa posito, aunque sí cuenta con cárcel pública, así como escuela de leer y escribir. No hay mesón ni posada y sí una persona que se aplica a hospedar a los forasteros. Las calles del pueblo no están nada limpias ni bien empedradas, no hay feria ni mercado ni son necesarios a causa de la inmediación de la villa de Cáceres. Tampoco hay comercio ni fábrica, a excepción de doce telares de lino y lana en la que trabajan mujeres y otro de paño basto que tiene un vecino. La riqueza de este pueblo consiste en el prado boyal, que se arrienda para ganado lanar. No tiene la villa ordenanzas. Hay solo una parroquia, la iglesia es bastante decente y capaz. No hay cementerio. Tampoco hay correo, pero sí administración de pólvora y estanquillo. No hay dependiente de la Inquisición y sí dos soldados de milicias del Regimiento de Trujillo. Hay solamente dos huertas arboleadas, especialmente de olivos, ambas del dueño temporal, la una contigua a la casa que tiene en la villa y la otra a ésta en el camino de Zamarrillas. Solamente el río Salor baña el término de este pueblo, el que surte de agua para beber de un pozo que es bueno y de dos fuentes llamadas La Vieja y La Nueva, que es también de buen agua. Tienen en el pueblo una Charca, llamada del Horno, que sirve de abrevadero y que limpian cuando hay escasez de agua, que es cuando se puede usar sin que por esta agua estancada se experimente perjuicio para la salud. Hay un molino de aceite propio del dueño temporal. Tienen estos vecinos el partido que les da la villa de Cáceres en la Dehesa de la Zafra. Apenas llegan a sesenta las colmenas que poseen los vecinos de esta villa y no se han aumentado más por los robos producidos. Se advierte que transitan por esta villa los niños expósitos que vienen de justicia en justicia y van a parar a Trujillo. Esta villa necesita más que otros pueblos ser excitada a la aplicación y de que se evite con gran cuidado la detención en la taberna y los juegos en días y horas de trabajo."

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